Poblaciones
POBLACIONES
Cádiz y sus pueblos.

El tiempo puede tener otro ritmo
Dos pueblos en uno. El pasado, la ciudad vieja, inmóvil en el tiempo, escondida tras los muros de su castillo impresionante y protegido por una naturaleza casi salvaje y llena de magia. La ciudad nueva, tranquila y ordenada, cómoda para vivir, hecha a la medida de sus habitantes.

Un modo de vivir que ya no existe
En una colina, con el océano Atlántico a sus pies, se eleva Vejer de la Frontera, blanca en su cumbre y verde en su falda. Perderse por sus calles es retroceder a su pasado musulmán, de callejuelas estrechas y rincones de singular belleza.

El turismo cinegético
Algar surge entre colinas y embalses, paraíso de caza mayor y menor. Los desniveles del terreno aportan a la villa el trazado de sus calles de grandes pendientes, donde las casas se alzan blancas, admirando las estribaciones de la sierra.

Entrada al Parque Natural de la Sierra de Grazalema
La abundante y diversa fauna de la sierra de Albarracín, convirtieron a El Bosque en un excelente lugar de caza y pesca, elegidos por los Duques de Arcos como espacio de montería y recreo. A través de los años ha continuado siendo un lugar de recreo y descanso para los miles de visitantes que acuden a la llamada de la naturaleza y la tranquilidad.

Una población romana excavada en la roca
Setenil de las Bodegas merece una visita a fondo: las casas trogloditas, adaptadas a la montaña, en cuyas paredes se aprecian las irregularidades de la roca; son un ejemplo de cómo el hombre se adapta al medio. Un paseo por sus calles y la visión de sus murallas, son los mayores atractivos de este bello pueblo olivarero.

Un espectacular mirador a la Sierra de Grazalema
Zahara de la Sierra es el lugar propicio desde el que abordar un interesante paseo a los lugares más emblemáticos del Parque Natural de Grazalema. El pueblo se asienta en una peña desde la que domina el territorio, a los pies el embalse y coronándola la Torre del Homenaje.

El centro de la Ruta de los Pueblos Blancos
Rodeada de olivos, que dan nombre a la población, surge Olvera al pie de su impresionante castillo y su iglesia principal. Casas señoriales se unen con la arquitectura más popular, en sus típicas placitas conocidas como "albarradillos". La Vía verde de la Sierra le da la oportunidad de disfrutar de la belleza de su entorno natural.

Paraiso de la espeleología
Villaluenga del Rosario aparece al final de la Manga, al resguardo de las rocas. Es el lugar ideal para los amantes de deportes de aventura como la escalada y la espeleología, en sus numerosas grutas y simas de pasado prehistórico. Las calles empinadas y el blanco de sus casas, proporcionan un agradable espectáculo para los sentidos.

El balcón de la Provincia
Una visita a Medina Sidonia resume la historia de España. De su belleza se prendaron fenicios, romanos, visigodos, bizantinos, musulmanes y cristianos. Se asentaron en el Cerro del Castillo, desde el que disfrutaban de las vistas a la sierra y a la bahía, a los fértiles campos que la rodean y con el murmullo del agua de sus fuentes en los oídos.












